Medalla a Rosario Ibarra

Ciudad de México.- En sesión solemne, el presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, entregó la Medalla al Mérito Cívico, “Eduardo Neri, Legisladores de 1913”, correspondiente al primer año de ejercicio de la LXIV Legislatura, a Rosario Ibarra de Piedra  (María del Rosario Ybarra de la Garza, de acuerdo con su documentación oficial), por destacar su lucha en favor de desaparecidos políticos y su servicio a la sociedad y humanidad.

Rosario Piedra Ybarra, hija de la galardonada, recibió la distinción, el pergamino alusivo al dictamen de la Comisión de Régimen, Reglamentos y Prácticas Parlamentarias, así como el ejemplar original del Decreto de la Cámara de Diputados.

El diputado Muñoz Ledo destacó el significado de la presea y dijo sentirse conmovido porque todos los partidos políticos rememoran la lucha de Rosario Ibarra de Piedra.

“Diré, como evocación, que esta lucha fue común de los partidos desde 1988, en que llegamos a reclamar el fraude electoral en compañía de Cuauhtémoc Cárdenas, del ingeniero Manuel Clouthier y de Rosario Ibarra”.

El diputado presidente señaló que esta unanimidad es herencia de la pluralidad política. “Aquí podemos tener muchas discusiones, enfrentamientos incluso, ideológicos, parlamentarios y hasta personales. Pero la historia nacional se está construyendo entre todos”.

Rosario, añadió, es una mujer de inmensa entereza; pocos personajes en la vida de México han mostrado tal perseverancia y constancia como ella.

“Yo quisiera que al rendir este homenaje reconozcamos nuestro pasado reciente, por medio, tal vez, de otra comisión de la verdad, como la que se ha creado para el tema de Ayotzinapa. Ciertamente, estos acontecimientos son más lejanos en el tiempo, pero por significado, sobre todo en delitos de lesa humanidad como la trata y la desaparición forzada, debe ser destacada”.

Recordó que el uno de julio, Andrés Manuel López Obrador votó simbólicamente por Rosario Ibarra de Piedra; “que eso sea la señal de la justicia histórica de México”.

Subrayó que por vez primera se hizo un spot para que haya una memoria fílmica de todos los actos importantes de esta Cámara de Diputados. “A mí me conmueve que tengamos una asunción de nuestro pasado común”.

El presidente de la Comisión de Régimen, Reglamentos y Prácticas Parlamentarias, diputado panista Jorge Luis Preciado Rodríguez precisó que Rosario Ybarra de la Garza, conocida públicamente como Rosario Ibarra de Piedra, es una mujer ejemplar, de reconocido prestigio social.

Sus méritos radican fundamentalmente en el activismo social, pues su lucha dio inicio a partir de que su hijo, Jesús Piedra Ybarra, fue secuestrado el 18 de abril de 1975 por razones políticas. El tesón por localizarlo la llevó, en 1977, a fundar el Comité Pro Defensa de Presos, Perseguidos, Desaparecidos y Exiliados Políticos, que después cambió su nombre al Comité Eureka, bajo la consigna: “vivos se los llevaron, vivos los queremos”.

Está conformado por madres y familiares de desaparecidos durante la llamada guerra sucia en los sexenios de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez.

“Gracias a su organización se logró la localización, con vida, de más de 100 desaparecidos”.

Preciado Rodríguez afirmó que su lucha no concluyó en la búsqueda de su hijo Jesús y otros desparecidos, pues a través de varias organizaciones ha apoyado las causas de las comunidades indígenas, y ha luchado en contra de la violencia hacia las mujeres.

Ha sido cuatro veces nominada al Premio Nobel de la Paz. También fue diputada, senadora y dos veces candidata a la Presidencia de México por el Partido Revolucionario de los Trabajadores.

Al dar lectura a un documento de la galardonada, su hija, Rosario Piedra Ybarra, expresó: “Las  enfermedades que atormentan a mi envejecido cuerpo impiden que esté presente y, por eso hoy están aquí mi hija y mis compañeras y compañeros del Comité Eureka, para que en mi nombre reciban este inmerecido reconocimiento para una mujer que, como yo, solo he cumplido con mi oficio de ser madre”.

Indicó que lleva 43 años por el camino sinuoso, oscuro y terrible de la desaparición forzada de su hijo, Jesús, que fue detenido con toda la fuerza y el poder de un gobierno criminal, represor y corrupto.

“Desde entonces todo espacio se convertía en la tribuna en donde llamamos a luchar por la vida y la libertad de nuestros hijos y familiares, y a denunciar a la desaparición forzada como un crimen del gobierno de México”.

Aun cuando se logre y no se vuelva a cometer una desaparición forzada más, no se podrá decir que ya no existe en México este delito mientras continúe desaparecido uno sólo de nuestros hijos y familiares.

“Confiamos y creemos que este nuevo gobierno hará lo correcto para esclarecer todos los casos y hacer justicia, pero no para nosotros los familiares, sino a nuestros desaparecidos”.

Rosario Piedra Ybarra

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